lunes, 29 de septiembre de 2014

¿Cómo se llegó hasta aquí?

Nota: no se puede leer esto sin estar escuchando la canción "Next to ya" mientras (Craig David, ¿alguien lo duda?).

Punset dice en su obra "El viaje a la felicidad", que “la felicidad está escondida en la sala de espera de la felicidad”. Esto quiere decir que cuando deseamos algo con ahinco, con muchas ganas, pensando que eso nos hará felices; estamos creando en nuestro cerebro esa misma sensación sin aún haberlo conseguido.

Los caminos suelen durar mucho más que el propio objetivo, y al final, cuando conseguimos finalmente lo que tanto hemos deseado; nuestro cerebro se queda en blanco, sin posible reacción, porque todo se ha vuelto realidad.

ANTECEDENTES DE HECHO

1- Que alguien allá por el verano pasado (pues me parecían años ya) me mandó un privado por facebook por una duda sobre la Erasmus (una mierda, me vio sexy con un gorrito y dijo, voy a hablarle). 

2- Comenzamos a hablar más seguido.... ¡qué digo hablar! aquello al principio era una secta, con mensajes que se iban alargando y que se llegaba a tardar hasta 3 horas en responder (no es dato inventado, lo recuerdo).

3- Lo que empezó por simple "inercia" de educación y respeto; llegó pronto a ser como raro el no tener un mensaje del otro. Ya habían pasado semanas y la cosa iba a más. 

4- Ella hizo bien en parar aquello (llegaría un momento en que alguno o bien batía el récord del mundo de no dormir (en 11 días actualmente), o bien moriría en el intento de responder con sentido uno de esos eternos mensajes que se alargaban), hasta que se jugó el primer all in: me pidió el número de teléfono. 

5- Con el teléfono los eternos mensajes se reemplazaban por fotos (50% meriendas mías brutales y 50% besos suyos), audios (no mandar un trozo de algún tema era casi pecado) y algún vídeo de vez en cuando (ella aprendió a hacer el pino y a ducharse con agua fría; yo aprendí a aguantar un minuto cantando gol y a escribir beige de manera correcta (¿es con b?). 

6- Reflexión mientras escribo: leyendo mensajes del principio y de no hace tanto..... se ve claramente que nuestras conversaciones eran vacile, vacile y vacile.... ¿por qué las personas conforme vamos cogiendo más cariño a los demás cambiamos nuestro modo de ser? ¿Es positivo? ¿Es que hay que calibrar de por vida? ¡Zugzwang!

7- Ella vivía su vida de Erasmus, yo mi último año de carrera; y aunque tuviéramos alguna época en la que no hablábamos tanto.... ambos sabíamos que en cualquier momento podíamos confiar el uno en el otro y contarle aquello que se nos pasara por la cabeza. 

8- Era Abril, estábamos en el final de un show (no diré la palabra ni la página) y por no ir de cara desde el principio acabó todo (o eso precía). Ambos orgullosos por naturaleza y cabezotas (ahí le gano yo), no estaba bien claro si volveríamos a tener alguna palabra entre ambos. 

9- Muchas veces me he dicho a mí mismo que le hablaría, que le mandaría un correo, le dejaría un comentario; pero jamás me atreví. ¿Razones? Dejar que todo siguiera su cauce y no luchar por alguien que me importaba. 

10- Septiembre.... y ella volvió a aparecer. Se armó de valor y me terminó escribiendo. Había olvidado todo, me había perdonado y quería hablarme. Había demostrado que con fuerza todo era posible de cambiar, y yo me dije a mí mismo que no la perdería así como así. Comenzamos de nuevo con los mensajes interminables y de nuevo con el móvil como siempre habíamos estado. Yo le dije que el último finde de septiembre estaría en Madrid y que solo eran 8 euros desde su ciudad. Ella lo hizo todo a pesar de los problemas que tuvo para poder bajarse esos días y verme. 

11- Era viernes, y yo sabía que era el día. Más de un año después, miles de millones de mensajes, y tan solo quedaban unas horas para el encuentro. Estaba nervioso, mi barriga me avisaba de las turbulencias y claramente tenía que dejar por ese día la mayonesa. Pasaban los minutos y las 23.00 estaban demasiado cerca....

¿Qué pasó ese día? 

Continuará....

No hay comentarios:

Publicar un comentario